¿Porqué tu hija/o debería hacer ballet?

5 beneficios de la danza en la infancia y la edad adulta

1. Mejora la forma física
  • Es una actividad cardiovascular inmejorable, una forma divertida y controlada de hacer ejercicio y así prevenir la obesidad infantil.
  • Proporciona un correcto desarrollo muscular, pues el alumnado asume patrones corporales adecuados.
  • Ayuda a corregir pequeños defectos corporales como la “escoliósis leve“ y el conocido como “pie plano”.
2. Desarrolla la coordinación y la motricidad
  • Aumenta la conciencia del propio cuerpo y sus movimientos ya que, clase tras clase y de una forma divertida y sana, se produce una mejora de la coordinación.
  • Mejora la lateralidad (derecha-izquierda), una característica muy importante para el desarrollo cognitivo de los más pequeños.
3. Fomenta la socialización y la comunicación
  • El ballet requiere que sus componentes sean conscientes de sus compañeras/os y coordinen sus movimientos. Esto obliga a trabajar en equipo. 
  • Aprenden un nuevo lenguaje, no verbal, enriqueciendo su capacidad comunicativa.
  • Promueve el desarrollo de un sentimiento de pertenencia muy arraigado, percibiendo las clases de ballet como su “pequeño mundo” donde desconectar de la rutina y sentir seguridad.
4. Fortalece la memoria y la disciplina
  • Exige gran concentración y capacidad para memorizar y enlazar los pasos, lo que ayuda a trabajar la agilidad mental preservando la salud cerebral.
  • Fomenta el desarrollo del sentido del ritmo y la musicalidad, la necesidad de seguir la música obliga a asimliar e interpretar el sonido, lo que estimula el cerebro y evita su envejecimiento.
  • Gracias al ballet, aprenderá valores esenciales como concentración, disciplina y perseverancia.
5. Mejora la autoestima y la gestión de emociones
  • Potencia el desarrollo de la autoestima y la autoconfianza porque nos ayuda a conectar con nuestra fuerza interior.
  • Fomenta la independencia y la autosuficiencia, trabajando sus errores y disfrutando de sus éxitos.
  • Bailar es una forma de gestión emocional saludable y nos ayuda a tener un mejor estado de ánimo, potenciando la alegría y la positividad.
  • Fomenta la espontaneidad y ayuda a superar la timidez y el miedo al ridículo.
  • Es otra forma de imaginar, divertirse y crear, por lo que constituye una práctica muy completa para el desarrollo cerebral durante la infancia.

E.M. Ballet El Sauzal   © 2020